Bueno, hoy el día ha empezado pronto, a pesar de que hemos dormido muy cerca del ferry hemos puesto el despertador a las 6.00 para ser de los primeros en el check-in de la campervan (hemos pillado un par de kiwis poniendo las calles). El ferry sale a las 8 y nos habían dicho que teníamos que estar a las 7.00 para hacer el check-in de la campervan y el nuestro también. Como nos hemos levantado pronto a las 6.30 ya estábamos allí, y la verdad es que no somos los únicos que hemos pensado de esa forma ya que había varios coches también esperando. Como la campervan mide más de 7 metros de largo nos han permitido entrar a un parking previo al embarque para ser de los primeros en entrar al barco. Estábamos algo preocupados con el tema de maniobrar dentro con nuestra mega campervan pero ha sido una grata sorpresa ver que dentro tienen montado un circuito en forma de U, por lo que entras de frente y sales también de frente.
Hemos aparcado nuestra caravana sin problema y nos hemos subido a la parte de pasajeros, que por cierto es bastante cómoda: amplios asientos y buenas vistas (que las personas tienen piernas es una valiosa lección que podrían aprender las aerolíneas). El trayecto entre Wellington y Picton dura como unas 3 horas, así que es un buen momento para relajarse, echar una cabezada y coger fuerzas para el resto del día.
Nada más llegar a nuestro destino: PICTON, hemos ido a reponer existencias al supermercado por si luego no encontramos muchos supermercados en la ruta. Con la despensa llena ya si que si hemos comenzado oficialmente nuestra ruta por la isla sur.
Los primeros paisajes han sido de viñedos y frutales, de hecho estamos en una importante región vitivinícola conocida por su sauvignon blanc: la región de Marlborough (hemos comprado una botellita en el super a ver que tal…). Los paisajes por aquí siguen siendo increíbles, enseguida pasas de estar en una llanura de viñedo en espaldera a estar en una zona de pastos con corderetes (Que hambre, estoy por secuestrar a uno y meterlo en la campervan) y terneros recién paridos y de repente te ves en plena zona forestal cruzando una carretera de montaña con curvas a 25 km/h. Por el camino hemos pasado por Nelson y por Motueka pero sin entretenernos mucho porque hoy hacia un tiempo estupendo y queríamos llegar pronto a nuestro destino ¡lucía un sol resplandeciente y rondábamos los 20ºC! La verdad es que estamos con la cámara de fotos que parecemos tontos, todo es tan impresionante que no sabes cuando parar: llegas a un valle y tiras un par de fotos, llegas al siguiente y dices esto también esta muy bien, otras cuentas… y así vamos caminos de los 10 Gb de fotos. La pena es que la cámara nos es capaz de capturar la grandeza los inmensos valles que se presentan ante nuestros ojos en cada momento.
Al final vamos a dormir en Marahau que no es ni pueblo ni ná, sino un conglomerado de 4 casas, 1 cafetería y varios negocios de water-taxis y holiday park. Así que hoy vamos a dormir a 100 m del mar de Tasmania, en el Parque Nacional de Abel Tasman y para mañana hemos contratado un water taxi que nos llevará en lancha hasta Bark Bay, la vuelta la haremos haciendo la ruta a patita (unos ventipico kilómetros, dependiendo de si la marea esta baja y podemos atajar por el estuario o no). Porque esa es otra, la playa en la que estamos más que playa es un estuario. Cuando hemos llegado la marea estaba baja y teníamos por lo menos 1 km de playa con pequeñas charcas llenas de estrellas de mar y fauna variada, pero en menos de medía hora la marea había subido y cubría toda la playa de agua: es una gozada porque no hay nada mas, apenas hay gente, ni coches, no hay hoteles, ni discotecas, ni bloques de apartamentos de 40 pisos…. nada, sólo parque nacional… anda que si lo pillará el pocero…
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