Hoy el día ha empezado relajado, ya que nos habíamos dejado únicamente pendiente de hacer el crucero por la bahía Victoria de Hong Kong. Así que nos hemos permitido el lujo de levantarnos todo lo tarde que nuestros aun desconcertado bioritmos nos han dejado y nos hemos puesto a recoger la habitación y cerrar las maletas. Entre una cosa y otra nos han dado las 11 y pico así que hemos hecho el checkout y hemos dejado las maletas en la consigna del hotel. Una vez liberados de la carga de las maletas nos hemos encaminado, vía bus, al centro. Llevamos 3 días y parece que somos de aquí de toda la vida. Para nuestra sorpresa nos ha tocado un conductor majo que ha subido hasta el segundo piso del autobús para avisarnos de nuestra parada (por cierto, en Hong Kong el titulo no es conductor sino “capitán del autobús”, supongo que será por ligar más). Ah, la mayoría de buses son de dos pisos, así que es una gozada porque lo ves todo como un señor, incluso los tranvías son de dos pisos como podéis ver en la foto.
El crucero lo hemos cogido desde “Central piers” y duraba una hora. No se si era por el día (jueves, nublado, bochornaco) o era por la hora, pero el crucero iba casi vacío, así que mejor, y a pesar de la bruma que lo cubría todo porque estaba a punto de ponerse a llover, el crucero ha estado muy bien y desde el barco tienes unas vistas increíbles del skyline ¡además te dan un refrigerio: coca cola y bollo!
Una vez que hemos terminado con el crucero nos hemos ido a dar la última vuelta por el centro y hemos aprovechado para subir al mid-level de la ciudad (donde empiezan las cuestas, vamos) a través de la autodenominada “cinta mecánica cubierta más larga del mundo”
Como hoy cogemos el avión nos lo hemos tomado con muuucha calma asi que sin estreses hemos vuelto al hotel a recoger las maletas y coger el bus que sale justo de en frente del hotel (terminal de ferrys de North Point) al aeropuerto. El autobús ha tardado lo suyo (¡¡1 h 30!!), aunque como íbamos sobrados de tiempo no nos ha importado porque ves muchas más cosas que si te metes en el metro y en el tren. Al final hemos llegado al aeropuerto con 4 horas de antelación, y a pesar de que un enterao del aeropuerto nos ha dicho que no podías facturar hasta 2 horas antes de que salga el vuelo, nos hemos ido a los puestos de facturación de Quantas y hemos facturado sin problema directamente hasta Auckland. Nuestros vuelos de hoy/mañana son Hong Kong – Sydney – Auckland.
NOTA: Los Españoles tenemos que perder el complejo de que no sabemos ingles. Esta gente de Hong Kong dejaron de ser de colonia inglesa como quien dice hace un par de días y NO TIENEN NI PUÑETERA IDEA DE HABLAR INGLES.
Ya con nuestras tarjetas de embarque y tras pasar un exhaustivo control de seguridad en el que me han hecho sacar todos los cables uno a uno de la mochila TIC, hemos tentado a la suerte hemos comido en un chinorro un poco malo la verdad….Lo mejor ha sido la maquina de agua fria/templada/caliente que tienen en el aeropuerto, ah bueno, ¡y la wifi gratis! Ahora nos toca un vuelo de 9 horitas a Sydney. Con las horas de avión y cambio horario ya no sabemos en que día estamos.
La sorpresa del día es que nos tocado un Airbus 380, la verdad es que el avión es muuuu grande. Nos hemos intentado colar para echar un vistazo por el piso superior pero las azafatas estaban en modo caza plebeyos y no nos han dejado pasar a cotillear al piso de arriba, habré visto…. Lo malo es que al final nos hemos pasado el viaje jugueteando con las chorradas que te trae el avión y nos hemos visto 3 pelis y series. Vamos que con un par de viajes como este nos ponemos a nivel de críticos cinematograficos en ná de tiempo.
Ahora estamos en Sydney, ya no sabemos que día es, si tenemos que desayunar, comer o cenar (tampoco ayuda que para desayunar en el airbus nos pusieran unos noodles con pescado: donde han quedado las tostadas con manteca colorá!!!), vamos de empalmada a enfrentarnos a los de aduanas de Nueva Zelanda, lo cual nos da miedo después de los programas del discovery channel del departamento australiano. Por cierto, antes de entrar en el Airbus nos hicieron un 2º control de seguridad para quitarnos los liquídos y nada mas llegar a Sydney me han cacheado con mucho amor y me han pasado un control de detección de explosivos, esta claro que mi nombre denota que puedo ser un potencial terrorista islamico (al del turbante que iba al lado nuestro no le han dicho ni mu…).
Ahora estamos esperando el enlace con Auckland, lo bueno es que también tiene wifi en el aeropuerto, lo malo es que esto parece el Carrefour porque están todo el rato con el p___ megafono llamando a la gente y a los vuelos, así cualquier intento de dormir queda abortado….pero eso lo trataremos mañana o hoy mas tarde o que se yo, si ya no sabemos ni en que día vivimos y todavía nos queda otro vuelo de 4 horas….
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